Dostoievski en su obra presenta unos personajes que, sin la menor preocupación para mostrarse consecuentes consigo mismos, se acomodan complacientes a todas las contradicciones, a todas las negaciones de que su naturaleza es capaz. Parece que lo que le interesa a Dostoievski es la inconsecuencia. Sus personajes alcanzan de un clímax extremo, hasta una absurda exageración. Sus personajes son plenamente conscientes de sus inconsecuencias y dualidades.
El autor nos presenta, por un lado, a seres humildes, a algunos de los cuales esta humildad les llevará a la abyección, hasta regodearse, y por otro lado, a seres orgullosos, algunos llegarán al crimen incluso, éstos serán por lo general los más intelectuales. Más que los masculinos, serán los personajes femeninos los que se muevan a impulsos del orgullo.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario